miércoles, 31 de diciembre de 2014

ACCIDENTE EN GORBEA (1482) CON RESCATE EN HELICOPTERO


En mis planes de cierre del 14 y entrada en 2015, estaba volver al doblete Gorbea - Ganekogorta en solitario en dos mañaneras, a priori sencillas para mí y como pequeño entrenamiento para el Camino Baztanés ampliado hasta Logroño (220 kms.), previsto para iniciarlo el día 2 a las 5 h. El mal arranque del coche del día 26 al regreso de Pozoportillo, no me da confianza de que me pueda dar problemas para el regreso de la muy baja temperatura (-5º) al aparcarlo antes de Pagomakurre, por lo que como digo la víspera en casa, me suponen en el Ganekogorta al principio, y con los compañeros montañeros de Arrigorriaga en el Txampan Eguna cuando a las 18 h. sigo sin llegar.



A las 9 h. el magnífico tiempo me llama al Gorbea. Arranco a andar a las 10, prometiéndome hacer una mañanera o algo más, pero de paseo, disfrute, fotos y charla. El día es tan extraordinario de sol y luz, que en comentario de veterano montañero y trotamundos hago dos reflexiones a varios contertulios. “Hoy va a haber muchas caídas, pero ninguna grave porque vamos todos con el mayor cuidado. No va a tener trabajo el helicóptero de rescate” Y la otra, aún citada a la última pareja de mi edad, con la que charlo de largo y dejo atrás cuando se detienen tras una pequeña caída antes del paso de Aldape, que les asusta más. “En el descenso sobre todo, no se puede bajar la guardia ni medio segundo”


A las 11,28 h. la sombra del gancho del helicóptero está junto al primer rescatado, tras el paso de Aldape. (Foto Per Bat)




11,32 h. El helicóptero  acaba de iniciar hace un minuto el traslado del primer rescatado (Foto Per Bat)

En la primera, con dos rescates en cuatro horas, no tengo futuro como adivino. En la segunda, no he bajado la guardia. La caída es en décimas de segundo, casi en quieto y de espaldas. El pasador  final (del tamaño y peso de una avellana pequeña y vacía)  de la cinta que sujeta el gorro, doblado y depositado en el interior de la trasera de mi veterana chamarra Karhu,  en el impacto con el suelo se clava en mis costillas 9 y 10, una casuística tan increíble como cierta. Dos días después lo puedo comprobar. Además seguiré con esa “avellana clavada” en la camilla rígida metálica  tanto  a hombros de los porteadores que me tienen que sacar a más de 150 metros, como en el helicóptero y en la ambulancia hasta “boxes”  del Hospital de Galdakao.  
A mediodía de Añonuevo, aún  en las 24 horas  aceptables tras salir de “Urgencias” escribo personalmente un “comunicado” en mi cuenta Patxi Egia (Per Bat) de Faceboock. El “infierno” vuelve después, ya sólo de dolor físico y de inmovilidad, porque el objetivo inmediato planificado, puede posponerse.




"Ayer subí a la clásica del Gorbea (1482), como vengo haciéndolo desde hace varias décadas. Extraordinario día, con alguna dificultad por la nieve desde 1000 m., las abundantes y extensas placas de hielo y los -5º en la Cruz (cima), que une los territorios históricos de Araba y Bizkaia.

A las 11,30 veo y retrato en directo el 1º rescate de herido (64 años)) en helicóptero, tras el paso de Aldape. Lo que menos me imaginaba, que tres horas y poco después iba a volver a por mí. Tras terminar en el regreso el mismo paso, una caída tonta me fracturó dos costillas y dejó inmóvil total. Casualmente caminaba al lado de una pareja de la Cruz Roja (voluntarios), que lo vieron y en segundos me atendieron extraordinariamente. Inmensas gracias, CRUZ ROJA, porque ayer igual me salvasteis de una posible muerte por hipotermia en pocas horas.





No cito sus nombres, porque así me lo pidieron. Eso aún les hace más grandes. Ayer quizás salvaron dos vidas más, en el mismo lugar y en tres horas, de las muchísimas que llevan en tantos años de trabajo altruista y anónimo.





A las 17h. salía con el alta del Hospital de Galdakao por mi propio pie y marchaba a casa en el Bizkaibús, con un  buen "chute" farmacéutico, claro. Rapidez y eficacia en el trato y en el diagnóstico... y en el idioma que entendemos "el pueblo". Muy doloroso y recuperación lenta, pero no hay gravedad. ¡Eskerrik asko, Osakideza (Sanidad de Euskadi)!  En mi caso, el funcionamiento no ha podido ser más rápido y eficaz, con la extraordinaria coordinación entre los dos entes citados más la Ertzaintza (Policía Vasca)"





Pero además de esta “crónica de sucesos”, debo contar alguna de las alegrías, que han sido muchas, de las disfrutadas en la “clásica” del Gorbea.



Tras Eguiriñao, baja ya de hacer la Cruz Maider, 8 años, de Mungía, acompañada de su aita… y no parece cansada. Será la más joven que veo y hablo en esta “clásica” montañera. Edurne y Eider, 22 ambas y  de Getxo, suben con rapidez y seguridad tal la última pala, cuando yo desciendo con la mayor precaución, que no puedo dejar de felicitarlas… “Pero si es la primera vez que subimos al monte… bueno antes una vez al Pagasarri”  “Pues vaya madera de montañeras que tenéis para explotar” les contesto y parece gustarle la frase.


A las 13,15 h. llego a la Cruz tras una ascensión prudente, distendida y disfrutando durante 3,15 horas.


13,28 h. Los pantanos de Alava y la Sierra de Aitzgorri casi los “tocamos” con las manos.

Y otra pareja, un rato después subiendo la pala  al final del Eguiriñao… Son Mikel y Kerman, 11 y 12 años y de Getxo. “Nuestros aitas nos han dejado  donde han podido aparcar, mucho más abajo de Pagomakurre, creo que va a hacer tres horas… Hacemos mucho monte y… (en inglés, algún sucedáneo de esquí) en Alto Campó y Valdezcaray”.  Deportistas, valientes y abiertos los chavales, que cien metros más arriba me gritan con educación e ilusión “Querer es poder”, aludiendo a mis ánimos y filosofía que les he resumido unos minuto antes.


14,44 h. Mi última foto de 2014, segundos antes de la caída. El paso de Aldape, ya sin gente que era tarde, en sombra como todo el día. Yo bajaba por la senda de arriba.La pareja de la Cruz Roja  (Susi y El Calvo) me ven caer y corren a atenderme. A la mala suerte de una caída muy excepcionalmente siniestra, se sucede de inmediato la suerte de producirse delante de los mejores profesionales y altruistas en estos accidentes. Y esta foto también puede ser la última  con este móvil, que salió disparado y me lo rescataron envuelto de nieve y mojado… y ha quedado muy limitado en sus funciones.
Mi rescate. Foto bajada de Facebook "Cruz Roja Bizkaia", publicada el 2.01.15 (15,30 h. aprox.)
                                                                   

Mi veterano “compañero”, vehículo  Nissan, ya casi dos décadas subiéndome al acercamiento al Gorbea en este día, hoy me ganará… quedándose a pasar su primera Nochevieja en el helado Gorbea. Al día siguiente, ya en otro año,  dos montañeros para mí de élite aunque no se prodigan en los medios ni suman ochomiles, Txus Ureta y Zigor Egia, lo rescatarán al mediodía en perfecto estado.









2 comentarios:

  1. Acabo de leerle Patxi y lo primero desearte que te repongas pronto de esa caída que incluso a un "profesional" de la montaña como tú le puede suceder.
    Por lo demás, eres un maestro. Escribiendo y dando tu experiencia en sabias palabras a todo montañero que encuentras en la montaña.
    Por cierto, la foto con el helicóptero en el aire es magistral.
    Urte Berri On y a no desfallecer.

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  2. Milla esker, Montañero...

    Tu comentario casi me sonroja. Todos somos de barro. Yo, al menos, sí... y barro ayalés. ¡Ya sueño de nuevo con volver a la montaña y a la naturaleza... para transmitirlas un poco en su inmensa grandeza y hospitalidad!

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